Alemania llegó hasta Rusia para disputar la Copa Confederaciones, prescindiendo de sus máximas figuras. El campeón mundial asistió a la competición con un equipo de proyección y dos grandes tareas sobre los hombros, defender su último título mundial y además llevarse por primera vez la Confederaciones. Con un equipo que no superaba los 24 años de edad en promedio, muchos fueron quienes miraron en menos la apuesta de Joachim Low, a la postre, los campeones del certamen.

De la mano de Low, Alemania lleva un proceso de trabajo de una década, la cual no ha pasado desapercibida, pues le tocó asumir en un proceso transitorio de la selección mayor, reemplazando a algunos jugadores emblemáticos como Kahn o Ballack, obligado a mantener el buen nivel demostrado por los teutones en los últimos 20 años futbolísticos. Antes de viajar, las palabras del DT campeón mundial fueron “iremos a la Copa Confederaciones a desarrollar jugadores. Los nuevos tienen que conocer nuestra forma de trabajar”.

En la Confederaciones vimos un equipo cumplidor, quizás no maravilloso, pero sí uno que fue capaz de ganar todos sus partidos, excepto uno. Un empate ante Chile privó a los germanos de una campaña perfecta. El cuerpo técnico de la selección alemana, mostró una versatilidad de juego para afrontar a diferentes rivales. El juego más bien físico fue el que más le incomodó, complicándose a ratos en los partidos que enfrentó ante Australia y México, si bien en ambos consiguió la victoria, a ratos lo pasó mal con ese juego. Otro rival que complicó en demasía a Alemania fue Chile. Acostumbrados a ser dueños de la posesión del balón, modificaron la estrategia para buscar los puntos débiles de un equipo que gusta de impregnar intensidad. En su primer duelo el repliegue y las transiciones ofensivas rápidas fueron su arma. En la final, la presión sobre la primera línea defensiva para buscar el error, sumado a un juego físico y anímico que desconcertó a “la roja”. En ambos casos, se podría hablar de un éxito en la estrategia.

En este recorrido, emergieron nuevas figuras. En el arco, Marc André Ter – Stegen se consolidó como la primera alternativa para un sobrio Manuel Neuer. Draxler (mejor jugador del torneo), Werner (goleador del torneo), Stindl y Goretzka se consagraron como realidades para alternar o por qué no, ser titulares de cara a la Copa Mundial de Rusia 2018. Sobre el partido final y las sensaciones que quedaron en torno a ella, Joachim Low apuntó: “Nos merecimos ganar el trofeo. Mis jugadores tenían una gran sed de victoria. Ha sido un partido mágico para nosotros. El equipo tuvo que aguantar mucho. Luchamos por cada balón y por cada metro. Los chilenos no son precisamente tímidos”.

¿Cuál fue el camino de Alemania para quedarse con el título?

Lo repasamos a continuación:

  • Alemania 3 – 2 Australia

  • Alemania 1 – 1 Chile

  • Alemania 3 – 1 Camerún

  • Alemania 4 – 1 México

  • Alemania 1 – 0 Chile

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Sociólogo, convencido de que el deporte constituye un espacio de organización social y cultural digno de analizar, potenciar y construir diariamente. Osornino errante en Santiago. Director de los Medios Digitales Pasión de Hincha.