La costumbre del espectro futbolístico nos dice que la selección de los Países Bajos (no Holanda, que se entienda) debería estar peleando en lo más alto en los torneos internacionales. Calidad le ha sobrado a la mayoría de los integrantes que han portado la elástica naranja e integrado su cuerpo técnico a lo largo de sus 112 años de existencia, contando un Euro ganada en 1988, tres finales de copas del mundo y alcanzando las semis en cuatro de las últimas cinco ediciones. Sin embargo, su actualidad es absolutamente distinta.

2014 fue el último año en que se vio a un equipo neerlandés empoderado, ganando la final del tercer puesto al local Brasil por 3-0. Tras mundial, se esperaba que clasificaría caminando a la Euro de Francia 2016, pero para sorpresa de muchos el equipo no fue ni un espejismo de lo demostrado en el país sudamericano. La no clasificación al torneo y las derrotas frente a selecciones como Islandia -que a la postre sería la gran sensación de dicho certamen- fue solo el comienzo de la crisis en su fútbol. La incorporación de Danny Blind como nuevo estratega tras la salida del histórico Guus Hidink en medio de la fracasada campaña a dicha Euro en 2015 supuso que sería la solución para llegar al mundial de Rusia, objetivo que, al igual que en varios combinados nacionales, es una obligación. Su arribo a la Oranje significaría más garantías a su hijo Daley, defensa de la selección, algo que también fue criticado en su tiempo.

Tras cinco fechas de clasificatorias, su paso por el banquillo llegó a su fin el pasado fin de semana con la derrota de 2-0 ante Bulgaria, obteniendo una racha de dos victorias, un empate y dos derrotas, ubicándose en el cuarto lugar del grupo A con 7 puntos, tres menos que Suecia, quien ocupa el puesto de repechaje. En las cinco jornadas restantes, la búsqueda de un técnico se ha convertido en un tema nacional, con ya una propuesta rechazada por un emblema: Ronald Koeman, declarando públicamente que la Real Federación de Países Bajos “ha destituido ya a dos entrenadores y a unos cuantos ayudantes más. Y es debido a este tipo de decisiones que nuestra selección está como está”, panorama complejo que hasta los mismos referentes Arjen Robben y Wesley Sneijder quieren participar en la elección del nuevo estratega. Mientras no haya una respuesta, el ex ayudante de Blind, Fred Grim, ocupa el puesto interino, debutando con… otra derrota frente a Italia. Para consuelo de algunos, solo fue un amistoso.

Si se hace una comparación del actual plantel con la del Mundial de 2014 los cambios de jugadores son más que notorios. Salvo los casos de Robben, Sneijder, Huntelaar y un par más, el resto son una camada de jóvenes que busca una oportunidad en su selección, equipo que mezcla lo clásico con lo mejor de la cantera de los tres grandes del país (Ajax, PSV y Feyernoord), generación nueva que tiene como estandarte a la nueva figura de exportación: Memphis Depay, actual delantero del Olympique de Lyon y ex Manchester United, formado precisamente en PSV.

Las próximas horas serán claves para los neerlandeses, donde suena como nuevo DT el experimentado Louis Van Gaal. De ser así, volvería de su retiro tras un paso agraz por Manchester United, pero les devolvería la mística de una naranja que lo tuvo justamente en sus manos el 2014. Una naranja que no se pierde la cita planetaria desde 2002, campaña que también sorprendió por no clasificar a Corea/Japón, época que, al igual que hoy, coincide con los tiempos de recambio. Pero sin duda, quien sea que ocupe el nuevo cargo, estará en una silla eléctrica tratando de retomar la esencia de un conjunto que no quiere revivir los oscuros tiempos de hace 15 años.