El pasado 7 y 8 de febrero del presente año se definieron los finalistas de la Copa del Rey. Por un lado, el Barcelona consiguió la primera plaza tras empatar ante el Atlético de Madrid en el Camp Nou (había superado al conjunto colchonero 1-0 en la ida); por otro lado, el Deportivo Alavés se quedó con la segunda plaza tras vencer en un complejo partido al Celta de Vigo por la cuanta mínima. Barcelona-Deportivo Alavés, un partido que, de solo escucharlo podríamos fácilmente anticipar el resultado: una abultada goleada por parte de los catalanes. Debemos considerar que ambos equipos viven realidades distintas a nivel local: en la Liga Santander el equipo dirigido por Luis Henrique está peleando la corona codo a codo con el Real Madrid y el Sevilla; mientras el conjunto de la pequeña ciudad de Vitoria se encuentra luchando en la medianía de la tabla, teniendo de seguro como gran objetivo mantener la categoría.

Una verdadera lucha de David contra Goliat, el pequeño contra el gigante, el ostentoso contra el humilde. Al entrar al campo de batalla todas las estadísticas quedan atrás, al fin y al cabo, son 22 guerreros que luchan por la victoria en igualdad de condiciones, y a pesar de las obvias especulaciones por la diferencia en la calidad de jugadores o el presupuesto de ambos equipos, se han dado casos en los que el chico logra derribar al gigante, estos son partidos que nos recuerdan lo hermoso que es el fútbol, deporte en el que como en la vida “nada está escrito en piedra”. Acá les mostramos algunos ejemplos:

 

3 Novelda-Barcelona 2 (Treintaidosavos de final Copa del Rey/11 de septiembre de 2002)

Este día fue especial para muchos hinchas del Novelda, equipo perteneciente a un municipio de apenas 20 mil habitantes, que seguramente nunca habrían imaginado ni siquiera enfrentar alguna vez al FC Barcelona. El Novelda en aquel tiempo militaba en la Segunda División B y se encontraba último en la tabla de posiciones, mientras que el Barcelona contaba entre sus filas con un joven y talentoso Juan Román Riquelme, equipo entonces dirigido por el exitoso entrenador neerlandés Louis Van Gaal, quien se acordará durante toda su vida del apellido Madrigal, jugador que le anotó tres golazos a su equipo que quedó con la boca abierta, pidiendo explicaciones sobre todo después de que el delantero le anotara de cabeza al espigado arquero alemán Robert Enke, consiguiendo así un inolvidable Hat-trick que dejaría afuera a los Culés.

6 Real Zaragoza-Real Madrid 1(Semifinal Copa del Rey/8 de febrero de 2006)

No todos los días se ven a leyendas del fútbol como Ronaldo, David Beckham y Roberto Carlos humillados, pero ese lejano día de febrero del 2006 ocurrió. El estadio La Romareda estalló en júbilo, a los hinchas del Real Zaragoza tuvieron que pellizcarlos para que se percataran de que era verdad que el argentino Diego Milito estaba anotando su cuarto gol personal en un día de ensueño, que no terminó ahí, ya que Ewerthon anotaría dos dianas más. El Real Madrid en aquel tiempo tenía grandes individualidades a las que les costaba complementarse bien en el campo de juego. Aquella trágica tarde el solitario descuento fue del brasileño Julio Baptista.

4 Getafe-Barcelona 0 (Semifinal Copa del Rey/10 de mayo de 2007)

Esta fue una llave de semifinal bastante particular considerando que en la ida el Barcelona había goleado sin mayores complicaciones al Getafe por 5-2, partido en el que un tal Lionel Messi de 19 años anotó un golazo “maradoniano”. Pero nadie se imaginó que el Getafe (en ese tiempo dirigido por el alemán Bernd Schuster) daría vuelta el resultado en el partido de vuelta, pero increíblemente así fue: Javier Casquero, Dani Güiza (x2), Vivar Dorado hicieron los goles que sentenciarían una histórica remontada, que de paso le dejó claro al mundo que Ronaldinho y compañía no eran invencibles.

4 AD Alcorcón- Real Madrid 0 (Dieciseisavos de final Copa del rey/ 27 de octubre de 2009)

Si es que hablamos de victorias épicas y a la vez, derrotas humillantes esta definitivamente está primera en el ranking. Lamentablemente la parte humillante le tocó a un compatriota nuestro: el técnico Manuel Pellegrini. Corría el año 2009, el equipo merengue visitaba al humilde Alcorcón, equipo que en aquel entonces militaba en Segunda División B, por lo que Pellegrini decidió alinear una formación “alternativa”, que incluía a jugadores de la talla de Ruud Van Nistelrooy, Rafael Van der Vaart y Karim Benzema. Una gran delantera que se vio desequilibrada con el desastroso trabajo que mostraron los defensas. Terminando la primera mitad del encuentro, el conjunto amarillo ya goleaba por 3-0 con goles de Borja Pérez, Álvaro Árbeloa en propia puerta y Ernesto. En el segundo tiempo, tras una desconcentración de la defensa, el delantero Borja queda solo y vuelve a anotar, para sentenciar un increíble 4-0 que ni el más positivo hincha del Alcorcón iba a pronosticar.