A finales de la década de los 90 el mundo vivía un constante cambio. De a poco la tecnología empezó a convivir con el ser humano, convirtiéndose en nuestros días en un fiel compañero para labores domésticas y laborales. Sin embargo, en esa época el hombre y la máquina fueron rivales que paralizaron al mundo. En Pasión de Hincha repasamos los antecedentes y el contexto en que se dio esta partida.

Era el fin de la Guerra Fría, la Unión Soviética se desintegraba y volvía a dar origen a los países que dio vida a esta nación; mientras que Estados Unidos de a poco se transformaba en le gran potencia económica y cultural que conocemos hoy. A pesar del término del conflicto que tuvo en vilo a gran parte del mundo, tuvo un capítulo muy especial, primero en 1996.

El primer protagonista fue Gary Kaspárov, un ajedrecista ruso de madre armenia, considerado por muchos como el mejor jugador de todos los tiempos y gran maestro de la disciplina, batiendo numerosos récords entre ellos ser el campeón mundial más joven con 21 años y de retener el título desde 1985 hasta 2000. Destacando también en su labor como periodista, escritor, defensor de los Derechos Humanos y político, siendo incluso candidato presidencial por Rusia, campaña que perdería a manos de Vladimir Putin.

Ante la nula existencia de algún oponente “digno” para el ruso, Estados Unidos a través de la compañía IBM creó un supercomputador capaz de leer la estrategia de su oponente humano y de calcular 200 movimientos por segundo. La llamaron Deep Blue (Azul Profundo), haciendo alusión a un juego de palabras en la jerga informática.

El primer duelo se dio el 10 de febrero, fecha que marcó un hito mundial ya que por primera vez una computadora fue capaz de vencer en una partida de ajedrez a un humano, sin embargo la serie de seis partidas fue para Kaspárov por 4-2. La revancha se dio un día como hoy, pero de 1997 con una versión más potente del ordenador, llamado Deeper Blue (Azul Más Profundo). Lo particular de esta serie es que se aprovecharon todos los recursos en publicidad, lo que por supuesto llamó la atención de todo el mundo. Una serie de seis partidas muy peleada (con victoria del ruso en la primera partida en 45 movimientos), pero que ésta vez dio la victoria a la máquina por 3½–2½, con tres duelos en tablas.

Finalizada la serie, Kaspárov acusó a IBM de hacer trampa, culpándolo de intervención humana, además de comprobarse que un error de cálculo permitió el triunfo “al azar” de Deep Blue. El ruso solicitó la revancha, a la cual la empresa informática se negó, dando de baja definitivamente al computador en una serie que tuvo como fines originalmente científicos, pero que se convirtió en otro duelo más.

La segunda ronda entre ambos se ve reflejada en el documental Game Over: Kaspárov vs Deep Blue, material que compartimos con ustedes: