Un duro enfrentamiento tenía la carta copera chilena en San Carlos de Apoquindo; un Flamengo que venía de marcar 9 goles en sus últimos dos partidos (4 a San Lorenzo y 5 a Portuguesa) y no perdía desde octubre del 2016 ante Inter de Porto Alegre 2-1 y que volvía al país seis meses después, en ese entonces, por Copa Sudamericana ganando a Palestino 1-0. Con esos números del poderoso equipo carioca comandado por Diego Ribas, los cruzados debían ratificar el repunte futbolístico mostrado en Brasil y con Antofagasta el sábado pasado.

El partido desde la previa se anunciaba reñido, apretado y tal vez con una diferencia mínima para uno u otro; un primer tiempo donde hubo pocas acciones claras como un remate de Guerrero para el “Fla” y la chance que Silva erró de manera increíble para los de la franja. Durante el complemento, los elencos se soltaron más en el campo generando más peligro que la primera parte; un remate de Noir era solo el indicio de lo que sería la segunda mitad; una mala salida de la Católica casi genera el gol de William Arao y también del seleccionado peruano. El momento más tenso del compromiso fue el tiro libre del ex Atlético de Madrid Diego, qué tocó el horizontal dejando a los aficionados perplejos.

Hasta que en el minuto 74, luego de una falta provocada por Diego al Chapa Fuenzalida, vino el centro desde la izquierda y el ex Vélez, Santiago Silva, puso el único y celebrado gol del partido para Los Cruzados.

Después, la escuadra de Salas manejó el balón sin desesperarse, que provocó una reacción poco ortodoxa de los brasileños, que los condicionó a estar con un jugador menos, debido al golpe de Berríos dado a Parot.

Así, la UC pudo festejar en el grupo 4 de la Libertadores quedando arriba junto con Paranaense, quién ganó con gol de Lucho González a San Lorenzo en Boedo; mientras que para Flamengo sigue acumulando una mala racha contra chilenos en esta Conmebol Libertadores, en especial con el plantel de San Carlos.