Por Carolina Reyes Ugarte. (Foto: La Tercera)

No es un secreto que, en Chile el lado femenino de cualquier deporte no sea muy conocido, ni el que cuenta con el mayor apoyo. Actualmente, eso se está intentando cambiar, pero realmente, poco y nada es lo que se ve del gran cambio.

MEMCH (1931-1953), Movimiento Pro Emancipación de la Mujer en Chile. Este es una de las primeras organizaciones feministas que se inició en Chile. Gabriela Mandujano, política y activista feminista, fue una de sus fundadoras y máximas representantes, como lo hizo un 4 de mayo de 1922 en un Congreso realizado en Baltimore.

Sin lugar a duda, Gabriela cumplió un rol fundamental en el empoderamiento de la mujer, respecto a su participación en lo laboral y lo político, su reforzamiento en la igualdad y equidad respecto al hombre y, además, a un cambio de mentalidad en muchas mujeres de nuestro país. Sin embargo, pareciera que hoy, año 2017, siglo XXI, el deporte sigue quedándose atrás, sigue siendo la piedra en el zapato para un progreso real y concreto en Chile.

¿Será que esto se da por el tan presente concepto de “débil” con el que se asocia a la mujer? Sabemos que, en cualquier deporte, el cual esté siendo jugado por hombres, el que te digan que: “le pegas como niña”, “juegas como niña”, “corres como niña”, es una de las peores ofensas que puedes recibir. Al mismo tiempo como, sin ir más lejos, los principales equipos de fútbol de Chile (Colo-Colo, U. de Chile y Católica), se refieren, de forma peyorativa, a sus rivales como “zorras”, “madres” y “monjas”, todos adjetivos femeninos.

Para comenzar con un cambio que sea realmente visible, es necesario quitar esta idea de la cabeza de muchos en nuestro país, pero esto sería mucho más factible con la ayuda de los medios. La inexistente o mediocre cobertura que se realiza en el área femenina de los deportes, impide que las personas conozcan a estos equipos, se interesen en asistir a algún evento, vayan como hinchada a gritar por Chile o celebren alguna victoria. Es vergonzoso como en juegos olímpicos o panamericanos, se de una pincelada a la participación de las mujeres en alguna categoría. Un gran llamado de atención a los grandes noticieros a dejar de ser machistas y populistas, para así empezar a crear una real cultura del deporte femenino.

Recientemente, la CONMEBOL a comunicado que, a partir de 2019, todos los clubes, para poder participar en la Copa Libertadores o Sudamericana, deberán contar con un primer equipo femenino, además de uno juvenil, y que estos tengan el cuerpo técnico e infraestructura adecuada para su funcionamiento. Se espera que esta acción sea tomada como ejemplo en Chile, para desarrollar un mayor apoyo al deporte femenino, no sólo en el fútbol, sino que en todas sus áreas, para que así por fin “jugar como niña” deje de ser un insulto.