El futbolista paraguayo más reconocido, un genio, múltiples apodos como: “El Saltarín Rojo”, “El Mago”, “El Aviador”, “El Rey del Gol”, “El Hombre de Mimbre”, “El Virtuoso” y “Mistergol” entre muchos otros. Ídolo en Nacional (Paraguay) e Independiente de Avellaneda, más de 300 goles en su carrera 295 sólo en el torneo Argentino, una leyenda que inspiró a un grande que también ya nos abandonó: Alfredo Di Stefano.

Nació en Asunción en 1915 y pasaron sólo 15 años para que ya defendiera los colores de Nacional en Primera División. Pero el desarrollo de su carrera en aquel país se vería truncado por la Guerra del Chaco (iniciada en 1932) que vio como protagonistas a Paraguay y Bolivia. Don Arsenio, al no tener edad suficiente para ser enrolado pudo ir de gira con la selección de la Cruz Roja con el fin de recolectar fondos para la misma guerra; pero fue en una de aquellas giras en que pisaron suelo trasandino dónde deslumbró con sus capacidades, llamando la atención de River Plate e Independiente, estos últimos fueron los que se quedaron con los servicios del ariete que de ahí en más se transformó en leyenda, figura… Simplemente un CRACK; si, bien escrito con mayúsculas.

Se mantuvo durante 12 años con “Los Rojos” de Avellaneda (1934 a 1946), siendo sus mejores temporadas las del 1937 al 1939 dónde marcó la abismante cantidad de 132 anotaciones (si, en 3 años registró casi la mitad de goles que convertiría en el torneo argentino y fue máximo artillero de los torneos con 48 dianas en 1937, 43 en 1938 y 41 goles en 1939). Un jugador único, fuera de serie; según los historiadores y más eruditos del fútbol letrado dicen que Don Arsenio podría haber jugado en cualquier época y aun así se hubiera convertido en leyenda. Consiguió título de liga con el que se transformó posteriormente en el “Rey de Copas” en los años 1938 y 1939.

También dio cabida a muchas leyendas como aquella que dice que en algún momento, debido a su nivel superlativo les anunciaba a los defensores rivales cuántos goles les marcaría en el partido. Otra dice que en aquellos años la marca de cigarrillos “43” le entregaba un premio al jugador que alcanzara dicho número y como Don Arsenio lo consiguió con mucha anticipación, luego le brindaba pases a sus compañeros en el afán de no superar aquel “límite”. Dentro de las tantas historias que también ostenta “El Paraguayo de Oro”, posee el récord de convertir 6 goles en un cotejo que vencieron por 7-1 (frente a Quilmes en el torneo de 1936).

Sólo nos queda decir que fue un superclase… Debido a las trabas que colocó Independiente, nunca pudo defender los colores de su selección; esto, debido a que la selección albiceleste lo tentó en innumerables ocasiones para que vistiera la tricota argentina, una de ellas, antes del mundial de 1938 en Francia. Aquella vez, le llegaron a ofrecer 200.000 pesos de la época (consideremos el monto, ya que en aquel entonces, un vehículo último modelo costaba alrededor de 5.000 pesos), rechazando dicha propuesta con un: “No, gracias. Ante todo soy paraguayo”.

Don Arsenio, falleció en Buenos Aires en 1977 y luego de ello, se comenzaron a saber algunas cosas extras de este delantero, como por ejemplo que debido a que el fútbol no era 100% profesional, jugó 9 temporadas con los meniscos rotos o seriamente lastimados; lo que explica la razón de su retiro a los 34 años. En 1949 fue su última temporada, pero lo hizo con la camiseta de su querido Nacional, dónde ofició de estratega y jugador.

Es por todo ello (asumiendo obviamente que se nos quedaron muchísimas cosas en el tintero) que se justifican las razones para que el estadio del Club Nacional, la platea del estadio Libertadores de América y la tribuna más grande del Defensores del Chaco lleven su nombre.

Una estrella que brilló para no ser olvidado, el mejor jugador paraguayo de la historia, el máximo artillero histórico del campeonato argentino, ídolo de Independiente y Nacional… Un hombre que finalizó su carrera con un promedio de 0,88 goles por partido. Hasta lo más infinito y más allá, desde esta humilde tribuna homenajeamos en su natalicio al gran Arsenio Pastor Erico Martínez.