Una recordada noche hasta hoy fue lo que se vivió hace 1 año; Liverpool daba vuelta un partido que parecía perdido al siempre complicado Borussia Dortmund por los cuartos de final vuelta de la Europa League.

En Iduna Park, acabaron en igualdad 1-1 entre los serios candidatos al título; lo que el encuentro en Anfield iba a ser todo un espectáculo, cosa que así fue. Los alemanes golpearon de entrada poniéndose en 10 minutos 2-0 con goles de Mkhitaryan y Aubameyang, dejando incrédulos a los fanáticos ingleses y de los mismos jugadores.

Pero el Borussia se le olvidaba que al frente tenía al equipo de aquella inolvidable remontada en Turquía el año 2005 cuándo lo perdía 3-0 con Milan, logrando empatarlo y después ganar la “Orejona” en penales. Origi puso rápidamente con vida a los Reds apenas comenzando el segundo tiempo; sin embargo, los amarillos aumentaron la cifra luego de un gran pase de Hummels para la posterior definición de Reus, creyendo que la llave ya estaba sentenciada.

Con un 3-1 a favor y con 33 minutos aún por jugarse, los pupilos de Tuchel se relajaron y le entregaron la iniciativa al local. Al minuto 66, Coutinho volvía a renacer las opciones del Liverpool haciendo crecer el “You’ll never walk alone” en los aficionados. Restando 13 para los 90 reglamentarios, Sakho tras un saque de esquina, emparejó todo y haciendo toda una incertidumbre el epílogo del compromiso.

El francés celebrando el 3-3 junto con Lovren, otro protagonista en el final.

El mejor capítulo aún estaba por escribirse. Se añadieron 4 minutos de tiempo compensatorio; vino una jugada de estrategia entre Milner y Sturridge en dónde el primero pone el centro desde la derecha y el croata Dejan Lovren, causó la euforia como nunca antes de los hinchas del Liverpool y de Klopp, marcando el 4-3 definitivo y el paso a las semifinales del certamen con un global de 5-4.

Lovren celebrando el gol de la clasificación junto a sus compañeros.

Ya el partido expiraba y el Dortmund tuvo la última del cotejo. Con casi la mayoría de los corazones a mil, Gundogan era el hombre para patear el tiro libre que se fue apenas desviada por el palo derecho de Mignolet; haciendo correr un suspiro de angustia para el local.

Así, Velasco Carvallo concluyó un partido que se rememorará por siempre en los libros del fútbol mundial; dónde vieron nuevamente como Liverpool evidenció el espíritu de Estambul hace 11 años, ahora con un aguerrido y virtuoso conjunto germano.

Un 14 de abril de 2016 que quedará marcado por uno de los mejores partidos de dicho año sin lugar a dudas.