La oriunda de Fukushima demostró desde muy temprana edad sus aptitudes en “la escalada”, ya que con 10 años había escalado el Monte Nasu (un volcán al norte de Japón que tiene una altura aproximada de 1.916 mts.), esto en compañía de un profesor de su escuela.

Ya en la Universidad, se unió al club de montaña de la casa de estudios y también fue artífice de la creación del club de montaña para mujeres en 1969.

A comienzos de la década del 70, Tabei ya era reconocida por ser una de las mejores escaladoras de Japón, cosa que motivó a un periódico del país junto a un canal televisivo a realizar una expedición solamente de féminas para tratar de llegar a la cima del Monte Everest.

Junko Tabei estuvo incluida entre las 15 afortunadas y luego de un arduo proceso de entrenamiento, fueron enviadas a Nepal para realizar la escalada a “la cima del mundo”. Ya en el lugar, contrataron nueve sherpas (pobladores de las regiones montañosas de Nepal) para que las acompañaran en el ascenso. Tabei, ocupó la misma ruta que en 1953 utilizaron el australiano Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay (quienes fueron los primeros en llegar a lo más alto del Everest y volver con vida).

El sherpa Ang Tsering fue quien acompañó a Tabei en la proeza de convertirse en la primera mujer que llegó a la cima de “la frente del cielo”. Tras alcanzar los más de 8.800 metros, las escaladoras regresaron y acamparon a 6.300 metros de altitud, en aquel lugar fueron azotadas por una avalancha que sepultó a todo el equipo, pero los sherpas se encargaron de rescartarlas y permitirles así volver con vida.

Pasaron los años y en 1992 Junko Tabei se convirtió en la primera mujer que completó escaladas exitosas en el Everest (China-Nepal, Asia – 8.848 mts.), Aconcagua (Argentina, Sudamérica – 6.962 mts.), Kilimanjaro (Tanzania, África – 5.893 mts.), Elbrus (Rusia, Europa – 5.642 mts.), Macizo Vinson (Antártida – 4.892 mts.), Monte McKinley (Estados Unidos, Norteamérica – 6.198 mts.) y Nemangkawi (Indonesia, Oceanía – 4.884 mts.) que constituyen “Las Seis Cumbres”, pero también terminó la Lista de Bass y Messner.

La montañista japonesa llegó a escalar en más de 60 países durante su trayectoria, porque cabe recordar que falleció en octubre del año pasado (a los 77 años) producto de un cáncer.

Una mujer que no tuvo miedo a las alturas ni a los retos, que pese al diagnostico de cáncer que le dieron en 2012 siguió escalando y viviendo su pasión.