Si en Argentina existe la eterna disputa entre Maradona y Pelé para definir quién es el rey del fútbol mundial, el debate entre Menotti y Bilardo para saber quién ha sido el mejor DT argentino también es un tema ampliamente comentado en tierras trasandinas. Un debate tan histórico que, al igual que la primera disputa, no deja punto medio: o eres Menottista o eres Bilardista. Dos posturas completamente diferentes, dos filosofías de juego y también de vida, dos campeones del mundo que dejaron su propia huella tanto en Argentina como en España, país donde tuvieron la oportunidad de dirigir… y de enfrentarse. Pero por ahora enfoquémonos en el personaje que hoy celebra 78 años.

Un día como hoy pero de 1939, nace en la capital Buenos Aires, Carlos Salvador Bilardo, destacado exjugador y técnico argentino. Su vida siempre ha transcurrido en el fútbol, iniciándose a muy temprana edad en San Lorenzo de Almagro. Debido a su alternancia en el banco tuvo que recalar en el Deportivo Español, equipo que lo acogió por cinco temporadas (1961-1965). Luego de su paso por esa institución en el cual fue goleador, logró firmar por Estudiantes de La Plata, comenzando así su leyenda.

Bilardo coincidió con el mejor Estudiantes de todos los tiempos (con Juan Ramón Verón, Marcos Conigliaro, Horacio Madero y Eduardo Manera, entre otros), ganando una liga local en 1967 y tres veces consecutiva la Copa Libertadores. Su dureza en el mediocampo, su rudeza y poco asco para ir a robar balones, capaz de lesionar a su rival si era necesario, conocido por usar artimañas en la cancha como intimidar a sus adversarios con alfileres y sus estudios como médico ginecólogo le valió ganarse el apodo de El Doctor. Tras un lustro como Pincharata, al final de la temporada 1969/70 cuelga los botines, iniciando en el mismo club su carrera como técnico.

Primero fue asistente de Osvaldo Zubeldía, su entrenador y mentor. Adquirió los conocimientos necesarios para ser el DT principal la temporada siguiente. Tras salvarlo del descenso en 1971, el Doctor siguió en Estudiantes hasta 1976 sin lograr ningún título. Colombia fue su primer paso en el extranjero, dirigiendo tres años al Deportivo Cali, cumpliendo una campaña histórica al llevarlo a la final de la Libertdores de 1978, siendo el primer conjunto cafetero en alcanzar dicha instancia. En ese mismo año, su némesis, César Luis Menotti, ganaba el primer mundial para la Albiceleste.

Al año siguiente vuelve a Argentina, dirigiendo a San Lorenzo y nuevamente a Estudiantes, ganando la liga en 1982. La gran actuación de sus dirigidos le valió el llamado de la Selección Albiceleste para hacerse cargo del combinado que logró la clasificación al mundial de México 86, coronándose en ese torneo. En dicho certamen, Bilardo contó con varios jugadores de Estudiantes e Independiente, los equipos que dominaban en Argentina, destacando nombres como Burruchaga, Valdano, Passarela, Batista y Maradona, éste último ganador del Balón de Oro al mejor jugador. La campaña de Argentina fue prácticamente perfecta venciendo a Alemania Federal en la final por 3-2 en los últimos instantes, sin olvidar por supuesto los cuartos de final ante Inglaterra, un 2-1 que siempre será recordado por los goles del “Pelusa”: la Mano de Dios y el Gol del Siglo, quizás los dos tanto más recordados en la historia de los Mundiales. En ese momento, Menotti criticó el juego que plantaba Bilardo, iniciando así la guerra que hasta hoy tiene dividida a los trasandinos.

Cuatro años más tarde, Argentina vuelve a jugar la final ante el mismo rival, esta vez en Italia. Sin embargo, el resultado iría a favor de los teutones. Lo más recordado de ese mundial no fue la final, sino el método que usó Bilardo en octavos de final contra Brasil. Según varias fuentes, durante dicho encuentro, adulteró la botella con agua que le ofreció al defensor brasileño Branco para hidratarse. El contenido de esa botella era un sedante que producía sueño en el futbolista, siendo el defensor el más afectado, movimiento que hasta el día de hoy es desmentido por el mismo Doctor y por Julio Grondona, el eterno presidente de la AFA. Finalmente Argentina ganó dicho encuentro por 1-0.

Tras esa Copa del Mundo, dejó la banca técnica de la Selección, recalando en varios equipos y selecciones como Sevilla (dirigiendo nuevamente a Maradona), Boca Juniors, Estudiantes y en la selecciones de Guatemala y Libia, sin tener mucho éxito en todas esas aventuras; a la vez cubriendo mundiales como comentarista en distintos canales de habla hispana. Esto hasta 2010, cuando vuelve a la Albiceleste en calidad de gerente técnico, contratando como nuevo estratega a Diego Armando Maradona. Su presunta mala relación con el “Diez” no impidió que Argentina clasificara con lo justo al Mundial de Sudáfrica, sin embargo la campaña no fue de las mejores, quedando eliminado en cuartos de final ante Alemania por un inapelable 4-0. Tras papelón, Maradona renunció y todos los dardos cayeron hacia Bilardo y, para variar, Menotti se unió al baile.

Catalogado como un personaje del fútbol, resultadista y que apela a todas las tácticas posibles para ganar, Bilardo se ha ganado el amor y odio de la hinchada argentina. Creador de una corriente que tiene a sus fieles seguidores pero también a su contraparte, la más purista, la que apela al juego limpio y bonito, esa que sigue a César Luis Menotti, la disputa que tiene hasta el día de hoy en el debate del espectro futbolístico argentino. La que tiene como protagonista a un Doctor.