Siempre los hinchas y medios de comunicación aplauden cada vez que las escuadras nacionales adquieren algún destacado jugador desde el exterior, con el sueño de que la rompa en nuestros pastos y levante copas. A causa de esto, la partida de Gastón Fernández de la Universidad de Chile nos hace recordar que el fútbol no es simplemente contratar grandes individualidades, porque al final el rendimiento colectivo siempre será lo más preponderante. A continuación te dejamos un listado con buenos jugadores, de una gran trayectoria, pero que por diversos motivos no terminaron rindiendo lo que se esperaba de ellos.

Celso Ayala

A principios del 2006 se iniciaba la era de Claudio Borghi en Colo Colo y el adiestrador necesitaba un patrón en la última línea, para así poder darle equilibrio al equipo y realizar ese fútbol ofensivo que tanto le gustaba. Fue así como Blanco y Negro anunciaba con bombos y platillos la contratación de Celso Ayala, uno de los mejores centrales de Paraguay en las últimas décadas, mundialista con su selección en 1998 y 2002. Jugó en Atlético de Madrid, Real Betis, Sao Pablo y River Plate, entre otros. Precisamente arribó procedente desde el cuadro millonario, pero lo cierto es que nunca pudo afianzarse en la tienda alba. Pese a que salió campeón ese semestre, sus 35 años de edad le pasaban la cuenta con las lesiones, por lo que no duró más de seis meses su estadía en Pedreros.

Daniel Garnero

El volante trasandino firmó en 1996 por la Universidad Católica con 27 años y una exitosa trayectoria en Independiente de Avellaneda, camiseta con la que fue campeón en Argentina en 1994 y consiguió ganar dos veces la Supercopa Sudamericana en 1994 y en 1995, además de obtener la Recopa Sudamericana ese mismo año. Se dice que venía a borrar el recuerdo del gran Néstor “Pipo” Gorosito, pero al final dio más dolores de cabeza que alegrías. Actualmente es el entrenador de Guaraní de Paraguay, equipo con el que logró salir campeón en ese país.

Arílson

Arílson Gilberto da Costa fichó el 2001 por la Universidad de Chile con 27 años. Era un talentoso mediocampista brasileño campeón de la Libertadores con Gremio en 1995 y de la Copa Mercosur con Palmeiras en 1998. A los 22 años había sido traspasado al Kaiserslautern de Alemania a cambio de 3 millones de euros. Las expectativas eran altas y sus números no fueron del todo malos, porque consiguió 9 goles (uno de ellos a Colo Colo en el Monumental, en lo que fue el último triunfo de los azules en ese reducto) en 23 partidos jugados, pero sus problemas fuera de la cancha fue lo que más llamo la atención pública. Fue detenido conduciendo en estado de ebriedad y su adicción a la fiesta y el alcohol le jugaban malas pasadas. Finalmente no le renovaron el contrato.

Nelson “Pipino” Cuevas

En el 2009 arribó a la Universidad de Chile de la mano de Sergio Markarián. El paraguayo tenía una gambeta endemoniada y gran velocidad, por lo que era un delantero destacado dentro del continente. Convirtió dos goles en la Copa del mundo del 2002 y uno en la del 2006, lo que lo convierte en el máximo anotador de su selección en los mundiales. Vistió las camisetas de River Plate, Santos, América, Pachuca, entre otros clubes grandes. Ese semestre la Universidad de Chile obtuvo el título luego de cinco años de sequía, pero “Pipino” nunca logró afirmarse en el equipo titular y mostró sólo chispazos de su fútbol. Finalmente abandonó la institución a mediados de ese mismo año.

 Edú Manga

Volante brasileño que en 1998 llegó a la Universidad Católica como el refuerzo bombástico para esa temporada. Recaló en San Carlos procedente desde el Real Valladolid de España, pero también había sumado experiencia en clubes de peso como Palmeiras, Corinthians y América, por nombrar algunos. El talentoso mediocampista nunca se sintió cómodo con la camiseta de la franja, con la que disputó apenas seis partidos. Lógicamente estuvo lejos de cumplir las expectativas que se tenían en torno a su actuación.