Esta semana fue especial debido a que estuvo plagada de acontecimientos dignos de recordar en el mundo del fútbol. Una de esas fue una jornada épica en el Estadio Nacional ante más de 60000 personas serían testigos de uno de los goles más importantes en aquel tiempo: El “Se pasó, se pasó” de Carlos Caszely ante Emelec.

El 28 de marzo de 1973, Colo Colo comandada por el zorro Álamos, y también un plantel rico en todos los sectores del campo, salió a la cancha de Ñuñoa con la obligación de ganar para avanzar en la Copa Libertadores; su rival, un complicado elenco ecuatoriano qué marchaba líder del grupo C y que un empate le bastaba para clasificar. Pero no contaban con un cacique totalmente inspirado y fue apabullado 5-1, dándole el paso a los chilenos a la siguiente fase, con ese recordado gol de Caszely dejando en el camino a la defensa y al arquero, entrando al arco con la pelota en un verdadero golazo.

El Chino festejando el gol más importante de su carrera.

Un equipo lleno de gol y de buen juego, que no pudo condecorarlo con la Copa luego del controversial partido con Independiente en Uruguay. Aquella conquista del Rey del Metro Cuadrado vitoreada por el público, ha sido uno de los momentos más rememorados en el fútbol chileno que es digno de recordar.