Parece como si hubiera sido ayer… Indiscutiblemente (hasta ahora) el mejor gol de la UEFA Champions League vio luz en Escocia.

Retrocedamos en el tiempo, específicamente al miércoles 15 de mayo de 2002. Los punteros Real Madrid y Bayern Leverkusen (de los grupos C y D respectivamente en la segunda fase de grupos) debían dar fin a un torneo que vio muchas cosas llamativas y que también poseía 2 fases de grupo (sistema que fue sustituido en la temporada 2003-04) antes de disputar los “muere-muere” (que se desarrollaban desde los cuartos de final).

El Leverkusen llegó a aquella Champions resultando 4° de la Bundesliga del 2000-01, por lo que tuvo que ganar su cupo en la tercera ronda clasificatoria (al igual que Liverpool, Barcelona y Panathinaikos, sólo por mencionar algunos – Curiosamente, estos 3 equipos fueron líderes en la primera fase de grupos) antes de disputar la segunda fase de grupal.

En la primera fase de 8 grupos, el elenco alemán compuso el apartado F. Allí terminó como sublíder con 12 unidades (sólo por detrás del Barcelona que sumó 15); pero el camino siguió en la siguiente etapa de 4 grupos, dónde fue parte del cuarto grupo (D) y terminó siendo “el mejor de”, gracias a que en la fase superó en ambos cotejos al conjunto que le igualaba en unidades (Deportivo La Coruña), sin importar la diferencia de gol en la etapa: +1 de los españoles contra 0 de “los de la aspirina”.

Por otra parte, los entonces dirigidos por Vicente del Bosque llegaban siendo los monarcas de la liga española, por lo que sólo esperaron la fase previa para disputar sus duelos en “La Champions”.

Los ibéricos no tuvieron mayores complicaciones y fueron punteros exclusivos de sus grupos (A en la primera fase grupal y C en la segunda) con 15 y 16 puntos respectivamente por etapa.

Ya en las primeras llaves de ida y vuelta (Cuartos de Final) el Real superó al Bayern Múnich, mientras que el Leverkusen hizo lo propio con el Liverpool. Llegaron a semis y los alemanes se adjudicaron los pasajes a la final luego de vivir la llave con el Manchester United (a quienes superaron por el gol de visita: 2-2 en Old Trafford y 1-1 en el BayArena), mientras que los merengues vencieron a domicilio 2-0 al Barça y cerraron con igualdad por la mínima en el Santiago Bernabeú.

Ante más de 51.000 almas en el reducto escosés se dio vida al cotejo que cerraría una temporada en que Real Madrid terminó 3° de La Liga y el Bayern Leverkusen fue subcampeón de la Bundesliga.

El Leverkusen pese a no ser el favorito y teniendo que lidiar con las bajas de Zé Roberto y Jens Nowotny, mostró buen juego y valor frente a los primeros “Galácticos”. Michael Ballack pese a no ser el capitán era el que más fuerza le impregnaba al equipo y junto con su compatriota Carsten Ramelow (capitán) colocaron el equilibrio frente a los de Madrid que llegaban escasamente a la portería rival con jugadas preparadas.

En una de esas “de laboratorio”, el marcador se abrió, a través de los pies de Raúl González a los 8′; pero esta ventaja no duraría mucho, ya que el brasileño Lúcio con testazo igualó las cosas 5 minutos más tarde. Las primeras dos llegadas de verdadero peligro fueron goles, lo que hacía suponer que el resto de cotejo sería un vaivén de emociones constantes.

El Leverkusen tomó las riendas del partido gracias a su buen manejo del balón; por contrapartida, el Real intentaba buscar transiciones rápidas de cara a la portería de Butt. Los “balones detenidos” fueron la principal arma de los alemanes para inquietar la portería de César Sánchez, pero el marcador se mantuvo igualado. Ballack y Schneider tomaron protagonismo con sus constantes jugadas; aunque el 2-1 final llegó en el epílogo del primer tiempo gracias a la magia de Zidane.

“La volea inmortal” (como mencionamos en nuestra nota sobre los mejores momentos de Zidane, Ballack fue observador privilegiado de como Harry Potter le daba la novena orejona al Madrid) / Imagen vía YouTube.

Roberto Carlos sale proyectado por la banda zurda luego de enviar un pase en corto a Solari y este le devolviera un balón bombeado por la banda, frente a la marca férrea el brasileño lanzó un centro como pudo, el cuál encontró a Zidane sin marca y en una fantástica posición (unos centímetros dentro de la entrada del área), “Harry Potter” al ver “la redonda” por los aires viajando hacia su dirección, se alistó y el francés empalmó una volea de zurda que dejó sin opciones a Butt y que materializó el 2-1 en el marcador (que fue como acabó el encuentro).

Una obra de arte de Zinedine Zidane para brindarle la novena Champions League al cuadro merengue, lo que también se convirtió en su primera y única orejona (como jugador) en su carrera.

Un momento épico que revivimos en el siguiente enlace:

Desde aquella ocasión, el Leverkusen nunca más ha podido llegar a una final del certamen, quedando fuera en la segunda fase de grupos en la temporada siguiente y diciendo adiós en los octavos de final de las ediciones 2004-05, 2011-12, 2013-14 y 2014-15 (que son sus mejores rendimientos después de la final en Glasgow).

Por otro lado, la historia de Zidane es conocida, al igual que la del Real Madrid que es el máximo conquistador del certamen con 11 finales ganadas (y con la expectativa de poder ampliar su supremacía en la presente edición teniendo que enfrentar a la Juventus).

15 años han pasado desde aquel gol que es considerado por la FIFA el mejor del certamen de clubes más importante del mundo… Una obra de arte digna de un artista, un truco solemne que sólo un mago podía hacer: Zizou.

Imagen vía Metafootball