El club de gimnasia Munich MTV 1879 vio partir a un grupo de sus integrantes tras no permitirle el ingreso de su departamento futbolístico a la Asociación de Futbol Alemana. Este acto de rebeldía generó que ese pequeño grupo, compuesto por once personas, firmaran en una taberna de la ciudad germana el Fusball Club Bayern München. Todo estos acontecimientos ocurrieron en tan solo un día, el 27 de febrero de 1900. Eso sí, tuvieron que pasar algunas semanas para que los bávaros jugasen su primer encuentro ante Münchner FC 1896, cosechando también su primera victoria (5-2), jugando con vestimenta azul y blanco. Así fue el inicio de una historia de éxitos y caídas, pero que lo tienen ahora como el máximo referente del fútbol alemán.

No es casualidad que sus fundadores hayan nombrado al equipo Bayern, que significa “Bávaro” en alemán, ni tampoco que su lema sea Mia San Mia (Nosotros somos nosotros, en dialecto bávaro), reflejando una clara muestra de identidad en su zona desde un principio, ganándose tanto el cariño como el odio de los alemanes hasta el día de hoy. Ya en sus primeras dos décadas de existencia, el club pasó por altos y bajos, convirtiéndose en el más fuerte de su localidad a pesar de su casi desaparición tras la Primera Guerra Mundial. En ese tiempo ya jugaban con el tradicional rojo, tras fusionarse con Münchner Sportclub.

Sin embargo, la peor crisis se viviría entre la década de los 30 y 40. Con el alzamiento del régimen nazi al poder, el cuadro fue duramente perseguido, siendo llamado el “equipo judío” ya que su presidente y técnico eran de ese origen. Estos problemas, sumado a las crisis financieras que durarían hasta fines de los 60 y su primer descenso en la antigua Gauliga les hizo valer el apodo de “Hollywood F.C.” por todos los dramas que vivían. Con esos antecedentes inició su paso por la recientemente creada Bundesliga.

Su restructuración vendría con todo en los 70 con la incorporación de Gerd Muller, Sepp Maier y Franz Beckenbauer el conjunto obtendría cuatro ligas alemanas y un histórico tricampeonato en la Copa de Europa (actual Champions League). Su nueva casa, el Olímpico de Múnich, fue por más de 30 años testigo de alzamiento de campeonatos y de jugadores que marcarían historia en el fútbol teutón.

Los 80 y 90 no fue más que un complemento del decenio anterior. Ya con Beckenbauer como técnico y con un recambio que costó moldearse a la filosofía bávara. Volvieron a arrasar en el plano local, pero con la espina de la final de Champions League de 1999, perdiendo en el último minuto 2-1 ante Manchester United en Barcelona tras ir ganando 1-0.

El nuevo milenio fue época de cambios fuertes, sobre todo de casa. El Allianz Arena acogió en 2005 al conjunto que tenía como capitán consolidado a Oliver Kahn y al mediocampista Michael Ballack. Llegó la cuarta “orejona” y el ingreso de jugadores que harían nombre en Bayern, como Luca Toni, Miroslav Klose, Daniel van Buyten, Claudio Pizarro, Marc van Bommel, Frank Ribery, Arjen Robben y el retorno de su hijo prodigo: Phillip Lahm.

2013, el año del histórico triplete: copa, liga y Champions. Año que nace el que ahora es considerado el Clásico de Alemania. La rivalidad ante Borussia Dortmund es un partido que se ha repetido últimamente, llegando a disputarse hasta cinco partidos en una misma temporada. El año siguiente también sería un año provechoso, sobre todo para la selección alemana que obtendría su cuarto mundial, plantel que contó con siete jugadores provenientes del Bayern (Neuer, Boateng, Schweinsteiger, Kroos, Lahm, Müller y Götze), prácticamente el tercio del equipo, demostrando que desde sus inicios ha sido semillero de campeones.

Su palmarés es de los más exitosos a nivel internacional: 26 ligas locales (récord absoluto), 18 copas de Alemania, cinco supercopas de Alemania, seis copas de la liga, cinco Champions League, una Europa League, dos copas intercontinentales, un mundial de clubes y una supercopa de Europa. Títulos que por supuesto se encuentran en el salón de la fama de la institución, el que cuenta hasta hoy con 16 jugadores, todos alemanes salvo dos excepciones: el brasileño Élber y el vasco-francés Bixente Lizarazu.

En la actualidad, Bayern se ubica más puntero que nunca en la Bundesliga, sacándole cinco puntos de ventaja a RB Leipzig, su más cercano perseguidor. Un Bayern con mucho sabor latino, entre los cuales se hace presente el chileno Arturo Vidal como titular indiscutido; pero sin perder la esencia germana que los ha caracterizado en sus 117 años de vida. Un equipo centenario que a través de su juego y su filosofía sigue generando adeptos y detractores tanto en Alemania como en el mundo, pero obvio, sin dejar de ser ellos, o como se estampa en su camiseta, Mia San Mia.

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Periodista y co-editor de Pasión de Hincha. Actuando también como reportero, columnista y conductor del programa "Toque de Primera". Cubriendo todos los frentes del fútbol nacional ANFP y ANFA. A veces me las doy de fotógrafo.