Es cierto. Después de cien años de sequías, frustraciones y lamentos, hoy nos podemos dar el lujo de presumir las dos Copas Américas que ganó nuestra selección. La ansiada “generación dorada” como muchos lo han tildado. Por fin la eterna rivalidad con nuestros vecinos de al lado se inclinaba a favor de nosotros. Hasta hoy todo es felicidad y las burlas y mofas que cargábamos se trasladaron a la Argentina que, hasta hace un par de años, nos parecía invencibles. Pero esa balanza solo la vemos en el fútbol, ¿y el resto?

Hay que dejar en claro lo siguiente: Chile NO TIENE una cultura deportiva, con suerte tenemos noción de lo que es fútbol y un poco de tenis. Si nos comparamos con Argentina estamos a años luz de desarrollo en esa materia. A diferencia de nuestro país, los trasandinos toman el deporte no como un trámite, sino como un estilo de vida. Sin ir más lejos, el deporte es uno de los temas de mayor prioridad en la agenda pública, siendo considerada desde siempre por los gobiernos de turno, tanto a nivel amateur como profesional. En 2015 Chile gastó 213 millones de dólares en deporte, dando prioridad a la Copa América que se realizó en tal año, presupuesto que aumenta con el correr de los años; Argentina solo gastó 30,3 millones de la divisa norteamericana. Vaya a saber uno a donde va esa plata

Si vamos a analizar palmarés en el fútbol, el deporte más popular en ambos países, nos faltarían hojas para colocar todos los logros que ha ganado Argentina ya sea a nivel de clubes o de selecciones. Y también nos quedamos cortos en otras disciplinas. Quizás el único deporte en el cual se puede debatir con argumentos es el tenis. No todos los países pueden presumir de tener a compatriotas que hayan sido número 1 y campeones olímpicos, lo único que le falta a nuestro deporte blanco es la Copa Davis, obsesión que pudo cumplir el equipo argentino el año pasado tras malograr antes cuatro finales. Del Potro y compañía colocaron sus nombres en la elite argentina como alguna vez lo hizo Guillermo Vilas -el eterno número 1 extra oficial-, Gastón Gaudio, Guillermo Coria, David Nalbandian y Gabriela Sabatini, entre otros. Recordado el duelo de ambos equipos en la Davis del 2000 el cual nos valió una gran sanción, la imborrable “Tarde de los sillazos”.

En básquetbol, ellos han contado con al menos cinco jugadores en la NBA, destacando a Manu Ginóbili, escolta de los Spurs que cuenta con cuatro anillos y un oro olímpico con su selección en Atenas 2004, cortando la racha ganadora del Dream Team estadounidense. El otro deporte destacado que cuentan es el polo: de los trece jugadores con hándicap 10 en el mundo, el máximo posible, ocho son argentinos. Si bien Chile es el actual campeón mundial, hubo una regla que redujo el hándicap total por equipos para mayor competitividad, de lo contrario, fácilmente hubieran sido campeones los trasandinos. En Rugby, los Pumas han clasificado en múltiples ocasiones al mundial de la disciplina, mientras que nuestros Cóndores todavía esperan una oportunidad para Japón 2019. No podemos hablar de hockey sobre césped sin mencionar a Luciana Aymar, multicampeona olímpica y mundial, apodada la “Maradona del hockey”. En Fórmula 1 hemos tenido a Eliseo Salazar como el único exponente nacional de la máxima categoría del mundo tuerca, un poco lejos de Juan Manuel Fangio, campeón mundial en tres ocasiones, considerado uno de los cuatro grandes del automovilismo con Alain Prost, Ayrton Senna y Michael Schumacher. Y un sin fin de disciplina que no podemos quedar más cortos.

Solo cabe recordar la última actuación del Team Chile en los JJ.OO. de Río: 17 participantes, cero medallas. Argentina logró cuatro medallas: tres de oro (una de ellas en judo, deporte poco habitual en ese país) y una de plata en tenis con el mencionado Del Potro.

Volviendo al tema de cultura, nuestro país cuenta con los índices de obesidad más altos en el mundo, y si ben se han tomado medidas como las campañas Elige Vivir Sano o colocar etiquetas a los alimentos, no nos sirve de mucho si no cambiamos nuestra mentalidad desde la educación, en el cual se sigue viendo el ramo de Educación Física como uno más del montón, además de contar con un Ministerio de Deportes –ex Chiledeportes, nefasta organización- que, por primera vez, tiene a un experto en la disciplina como jefe de la cartera.

Es cierto, a muchos nos gusta ver rodar la pelotita en distintas canchas. Lamentablemente, el fútbol no es todo, pero algunos insisten en meternos esa idea a la cabeza.