Todo parecía indicar que Paula Navarro, de dilata trayectoria en el fútbol femenino y también formativo, se transformaría en la nueva entrenadora del primer equipo masculino de Santiago Morning. Pero la presión del medio futbolístico la dejó en segundo plano, como ayudante técnico de Jaime García. ¿Cuáles son las razones para evitar que una mujer se haga cargo de un primer equipo masculino? ¿Por qué no hay problemas con que un hombre dirija por ejemplo, a la Selección Chilena Femenina? ¿Cuál es el miedo a que una mujer forme parte fundamental del desarrollo del fútbol?

Me gustaría partir la presente columna, dando a entender que el fin último no es que Paula Navarro sea nombrada como entrenadora del primer equipo masculino de Santiago Morning, esto no se trata de eso. Se trata más bien de una visión cultural e ideológica en torno al rol de la mujer en nuestra sociedad. ¿Por qué asusta tanto que una mujer diga que tiene las capacidades para desenvolverse en un espacio que históricamente ha sido controlado por hombres?

Paula probablemente no tenga nada que demostrar en torno a su sabiduría en el fútbol. Sabe hacer la pega más difícil, “formar” futbolistas, eso lo ha dejado claro con su trabajo en las sub 13, 14 y 15 del “Shago”, es capaz de ser competitiva en una liga que es sabido por todos que tiene a dos equipos acaparando las mejores jugadoras y nunca se ha quejado de no contar con los fondos para retener a sus figuras. Siempre ha vuelto a empezar, a generar nuevas futbolistas y a hacerse competitiva año a año. Cuando a un entrenador como Pizzi, le pasaron la Selección adulta, con excelentes jugadores, no fue capaz de mantener el rumbo. ¿Quién o qué valida las capacidades de Paula Navarro para hacerse cargo de un equipo de hombres? Los mismos hombres, lamentablemente. Los mismos que por mucho tiempo no hemos sabido dirigir los hilos del desarrollo de un deporte que convoca, pero no se le comprende del todo. Si Paula hoy en día, puede hacerse cargo de divisiones del fútbol formativo, del fútbol femenino y del primer equipo masculino de una institución, razones sobran para categorizarla como Gerente Técnico, pero ni siquiera ese reconocimiento se le pretende dar. ¿Por qué? Porque fue más allá del simple hecho de decir que era capaz, demostró que era capaz, que podía. ¿Por qué ayudante? Ni siquiera se les cruzó por la cabeza enarbolar la idea de que era por la excesiva carga de trabajo que posee, no es tema.

Tampoco es tema que un hombre dirija un equipo femenino, no se habla en torno de su carácter, de que pueda ver a las futbolistas en “paños menores”, ni mucho menos. No se plantean temas banales que para estos casos no influyen en nada. Acá estamos hablando de desconocer la capacidad de una mujer, por el sólo hecho de serlo, porque no hay otras razones para haber prescindido de Paula, ni siquiera nos interesamos más allá por lo que hace. No nos quedemos con que no llegó, quedémonos con todo lo que ha hecho y seguirá haciendo para merecer ser reconocida. No importa si en Santiago Morning o no, lo importante es que siga haciendo su carrera y ganando su espacio. Olvidemos la retrograda idea de que la mujer no tiene nada que hacer en el deporte, porque es una falsedad tremenda. Dejemos de repetir que si una futbolista reclama sus derechos, es una histérica sensible, dejemos de quedarnos con la periodista “más sexy”, con la “hincha más hot”, con la novia de tal o cual competición, basta de la mujer como agregado. Empecemos a hablar de los triunfos, de las carreras, de los logros, de lo bien que lo hace la Tiane, Coté, Iona, Paula y muchas otras, luchando en forma constante, por ser reconocidas, aun cuando méritos tienen de sobra.

No importa si no se dio hoy, si no te presentaron en primera plana, si te dejaron atrás de un hombre, de seguro si tu carrera continúa en el tenor que lo has hecho, las puertas se abrirán de par en par, probablemente fuera de Chile, donde se te pueda integrar y no exista ese absurdo miedo de decir, no está preparada, es mujer.

Éxito Paula, pero por acá, todavía no somos dignos de profesionales de tu categoría.