Por Carolina Reyes Ugarte.  

A pesar de que la historia cuenta que Chile jugó su primer partido internacional ante Brasil en 1991, no es hasta hace poco que ha cobrado fuerza y populismo, a punta de esfuerzo, dentro del mundo del deporte rey.

Estamos ad portas de una Copa América de fútbol femenino, la cual se disputará en Chile, y es muy probable que aún haya personas que ni siquiera saben que nuestro país cuenta con un equipo femenino.

La más reciente participación de la escuadra nacional, fue ante su similar de Perú en un amistoso disputado en el estadio nacional, donde Chile se impuso con un impresionante marcador de 12 a 0. Este gran y exitoso resultado, no es más que una demostración del nivel que poseen estas guerreras, que defienden la camiseta con su vida en la cancha. Chile, a nivel adulto, no ha obtenido ningún título internacional ni ha participado de ningún mundial, por lo tanto, las ansias y ganas de quedarse con la copa en casa, están creciendo a medida que esta competición se acerca.

En las categorías más juveniles, la selección sub15 ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2010, el único premio recibido hasta el momento por una categoría femenina del fútbol chileno.

Las dirigidas por José Letelier, están tomando cada vez más fuerza en el balompié, ganándose un lugar tanto a nivel nacional como internacional, y muchos nombres de nuestras jugadoras suenan a lo largo del mundo.

Los recientes fichajes de Bárbara Santibáñez en el Sporting Club de Huelva (España) y Christiane Endler en el PSG (Francia), han hecho que la gente y los medios se acerquen más al fútbol femenino, lo que es completamente necesario para así generar asistencia y apoyo a la próxima Copa América.

Actualmente, la slección se encuentra entrenando en todas sus categorías y preparándose para los desafíos futuros, como siempre, listas y dispuestas a dar el todo por el todo, y posicionar a Chile en lo más alto del fútbol femenino.