Ante 33 mil personas en el Estadio Monumental, el conjunto que esta vez vistió de negro, fue superior ante el bicampeón que poco y nada pudo hacer en Macul, dejando muchas dudas para su travesía copera este martes en tierras brasileñas frente a Atlético Paranaense.

Sólo astaron cinco minutos para que el Cacique penetrara la defensa cruzada; Esteban Paredes, con un excelente cabezazo tras un córner de Ramón Fernández del sector izquierdo desató el delirio de los hinchas colocolinos.

No se puede dejar de lado el discreto cometido de Carlos Ulloa, quien fue bastante disparejo en sus cobros y cortando a ratos excesivamente el desarrollo del compromiso; mostrando seis cartulinas amarillas (2 para el local y 4 para la visita). El juego de los pupilos de Salas no fue el de los mejores, dando a conocer su actual presente en la tabla y muy lejos del rendimiento que los hizo bajar la estrella 11 y 12. Luego de 41 minutos, la UC tuvo su primer acercamiento a portería; esto fue un remate violento del lateral Alfonso Parot por el sector zurdo.

Ya en el complemento, el Popular no se quiso guardar nada, y tras una gran jugada de Luis Pedro Figueroa, quien incluso fue el más descollante del cotejo, centró por la derecha y Andrés Vilches fue el hombre en aumentar las cifras en Pedrero.

Con el comandante expulsado de la banca, Leo Zamora se jugó todas las cartas y a los 64 minutos, había agotado todas las modificaciones; un cabezazo de Silva que contuvo Villar y otro remate del charrúa fue lo más riesgoso que tuvo el conjunto de la franja en el Monumental. A los 76 minutos, el golero albo se resintió luego de salir jugando con su defensa, por lo que tuvo que salir reemplazado por Paulo Garcés y será evaluado para ver la magnitud de su lesión.

Así, Colo Colo mira a todos desde arriba con 13 puntos; mientras que Católica puede quedar colista si Palestino vence a la Universidad de Chile en el Nacional. Un triunfo justo, que replica el buen momento del cuadro de Guede ante el de San Carlos tras lo ocurrido el año pasado con tres victorias (una con Sierra) y las otras dos con el trasandino más un empate, un resultado que en estricto rigor pudo haber sido algo más que un simple 2-0.